Lo que nos mueve no aparece en los gráficos
Empezamos en 2019 con una mesa de cocina y la convicción de que el análisis financiero debería ayudar a las personas, no confundirlas. Ahora trabajamos desde Valladolid con clientes que valoran entender qué compran cuando invierten.
No vendemos predicciones mágicas. Tampoco tenemos algoritmos secretos que ganan siempre. Lo que sí tenemos es experiencia real analizando balances, estados de resultados y flujos de caja hasta que cuentan una historia comprensible.
Cómo nació esto
En marzo de 2019, Lucía Bermejo trabajaba como analista junior en un banco que prometía resultados extraordinarios. Su jefe le pidió que recomendara una acción porque "el precio subiría pronto". No había datos sólidos. Solo rumores y ganas de cerrar operaciones.
Renunció esa tarde. Montó novarilquon desde un portátil prestado, con la idea simple de que el análisis fundamental puede ser honesto y útil sin exagerar ni prometer imposibles.
Los primeros tres meses fueron duros. Apenas conseguimos dos clientes. Pero esos dos nos ayudaron a entender algo importante: la gente no necesita gurús financieros, necesita alguien que les explique los números con claridad y sin prisas.
Tres ideas que no negociamos
Números antes que ruido
Las redes sociales están llenas de análisis basados en tendencias y emociones. Nosotros preferimos abrir los informes anuales, revisar las notas al pie y contrastar cifras. Es más lento, pero funciona mejor.
Sin promesas vacías
Nunca diremos "esta acción va a subir seguro" porque eso no existe. Lo que sí podemos hacer es mostrar si una empresa genera caja, si su deuda es sostenible y si su valoración tiene sentido según su historia.
Educación incluida
No queremos clientes que nos sigan ciegamente. Queremos que entiendan por qué valoramos algo de cierta manera. Por eso cada informe incluye explicaciones y metodología visible. Si no entiendes algo, pregúntanos.
Cómo analizamos una empresa
Revisión contable completa
Leemos los estados financieros de los últimos cinco años. Buscamos cambios bruscos en ingresos, márgenes o estructura de capital que puedan indicar problemas o mejoras reales.
Análisis de flujo de caja
Los beneficios contables pueden maquillarse. El efectivo que entra y sale es más difícil de manipular. Miramos si la empresa genera caja operativa de forma consistente.
Valoración conservadora
Usamos varios métodos: descuento de flujos, múltiplos comparables y valor en libros ajustado. Si los tres métodos dan resultados muy distintos, investigamos más antes de dar una opinión.
Contexto sectorial
Una empresa no existe en el vacío. Analizamos su posición competitiva, márgenes respecto a competidores y si el sector tiene vientos a favor o en contra a medio plazo.
Sobre nuestras limitaciones
No predecimos crisis. No tenemos bola de cristal. A veces nos equivocamos al valorar una empresa porque el mercado reacciona a factores que no aparecen en los balances.
Lo que sí hacemos bien es mostrar el trabajo completo: qué supuestos usamos, qué riesgos vemos y qué margen de error puede haber en nuestras estimaciones. Si cambias algún supuesto clave, te mostramos cómo cambia la valoración.
En 2023 recomendamos evitar una empresa de retail que parecía barata. El precio subió 40% en tres meses. Nos equivocamos en el timing. Pero un año después, esa empresa reportó pérdidas y el precio cayó por debajo de donde empezó. El análisis fundamental tarda, pero suele tener razón.
Cómo trabajamos en la práctica
Si esto tiene sentido para ti
Trabajamos con inversores que prefieren entender antes que seguir. Si valoras el análisis pausado y sin dramatismo, probablemente encajemos bien.
También publicamos contenido gratuito en nuestra sección de noticias y análisis para que veas cómo pensamos antes de contactarnos.